100 entradas precisamente hoy, cuando voy recuperando muy poco a poco la costumbrre de escribir. Bueno, sea como fuere, buena noticia haber llegado hasta aquí!!
lunes, 9 de diciembre de 2013
100 entradas!!!
100 entradas precisamente hoy, cuando voy recuperando muy poco a poco la costumbrre de escribir. Bueno, sea como fuere, buena noticia haber llegado hasta aquí!!
Humanismo Vs Animalismo

No soy una persona ajena a la empatía con el reino animal, desde muy pequeño fui muy sensible a esa conexión tan sencilla de establecer con los animales y que a veces tan difícil es de establecer con nuestros semejantes. De hecho, creo que aún teniendo una capacidad innata, la empatía con la humanidad ha sido algo que he tenido que trabajar y sigo trabajando hoy en día con gran esfuerzo. Hasta aquí mis antecedentes.
Digo todo esto porque veo que en muchas ocasiones la empatía animal se alza como una gran virtud a base de rechazar, o en contraposición, de la empatía humana. Algo que puede resumirse claramente en esta frase que he oído con excesiva asiduidad:
"Cuanto más conozco a la gente, más prefiero a mi perro"
"Cuanto más conozco a la gente, más prefiero a mi perro"
Esta frase, aparentemente iniocente, a mi me parece muy triste por la facilidad con la que se rechaza a todo el género humanoide un plumazo. Sinceramente, me parece increible este grado de misantropia. Entiendo que muchas veces estas cosas se dicen a la ligera y sin pensar pofundamente en su significado, pero lo que veo es que además suelen ser objeto de alavanzas y aprobación con demasida ligereza, a mi entender.
Es hoy el día en el que he tenido que leer, casi con incredulidad, como un conocido posteaba una foto en las redes donde se quejaba de que un perro había sido sacrificado por morder a una niña, mientras que un asesino de otra niña había salido de la carcel tras cumplir su condena. Es más, comentaba que por qué no cambiar la situación entre ambos.
Pues bien, hasta cierto punto alarmado, he preguntado si a lo que se refería era a desear que el perro estuviera libre en vez de muerto o más bien era algún tipo de apología de la pena de muerte en nuestro sistema. Tiempo ha faltado para que otros contactos del susodicho me dijeran que los padres de niñas dormirían más tranquilos con este asesino muerto y enterrado.
Pues no, señor. No puedo estar más en contra. No deseo que ningún animal sea torturado, pero no puedo aceptar por esa misma razón que un ser humano sea ajusticiado con la pena capital como solución a nuestros problemas. Y es entonces cuando parezco un insensible radical que prefiere ver a un animal apaleado que aun ser humano apaleado. Al final he decidido pedir disculpas por ser humanista. Cuanto menos, curioso.
Pues no, señor. No puedo estar más en contra. No deseo que ningún animal sea torturado, pero no puedo aceptar por esa misma razón que un ser humano sea ajusticiado con la pena capital como solución a nuestros problemas. Y es entonces cuando parezco un insensible radical que prefiere ver a un animal apaleado que aun ser humano apaleado. Al final he decidido pedir disculpas por ser humanista. Cuanto menos, curioso.
Tras todo esto no se exactamente que camino moral estamos tomando, si es que se toma realmente alguno en este mare magnum caótico y a veces amoral, pero no he podido evitar pensar en una distopía de mis favoritas: el extraño mundo de Philp K. Dick donde se preguntaba si los androides soñaban con ovejas eléctricas. si no lo conocen, recomiendo su lectura. Ha sido en un día como hoy donde he creido entender mucho de lo que allí dejó escrito y que en su momneto no llegué a apreciar.
viernes, 6 de septiembre de 2013
Los duelos de Caladan II
Tal y como venía siendo habitual, Al-Saif acudió temprano a las arenas de duelo, saludó a sus conocidos y se preparó para los combates. Esta era una ocasión especial por dos motivos, conocería por primera vez a la recién nacida hija de los duques, una niña vivaz que hacía la delicia de sus padres y que se presentaría por primera vez en este evento. Y por otra parte, estrenaría una impresionante espada regalada por el mismísimo duque a cambio de los servicios prestados a su casa.
No obstante, el ambiente festivo se atenuó levemente por la presencia de un presuntuoso duelista semi-profesional venido de los círculos centrales del sistema, Nabuto Okami. No era mal luchador, pero mostraba una cierta arrogancia y falsa modestia muy común entre aquellos que son diestros en el arte de las armas. Una actitud que desagradaba a gran parte de los hombres de la casa del duque y a Al-Saif por igual. A pesar de esta eventualidad, la jornada se desarrollaba en un ambiente festivo y de sana competición como venía siendo habitual edición tras edición.
Fue curioso que Al-Said tardara en acomodarse al estilo de lucha local, carente de escudos, y que provocó que en algunos combates estuviera muy cerca de ser vencido. Esto se debía principalmente a que un luchador experimentado, acostumbrado a encontrarse con un escudo de fuerza, retenía la velocidad final del impacto a fin de poder atravesar dicho escudo, puesto que de lo contrario el escudo detendría el ataque. En un duelo sin escudos esto representaba una ligera desventaja, puesto que los luchadores locales no contaban con este retardo e inflingían sus impactos con cierta rapidez. Aún así, Al-Said supo imponerse a sus adversarios y llegar hasta las finales.
Así las cosas, a la semifinal llegaron, Al-Saif, como era habitual; Okami, a pesar de la animosidad de la mayor parte del público; un diestro guerrero de las estepas interiores, Alaster; y tras varios años sin participar, el mismísimo duque. La suerte hizo que Al-Saif y el duque se enfrentaran en la semifinal, quedando a su vez Okami y Alaster enfrentados. Fue entonces cuando uno de los lugartenientes de mayor confianza del duque se acercó a Al-Saif y le comentó casi en un susurro que nadie deseaba que Okami alcanzase el título en la categoría que se desarrollaba, más aún sabiendo que había conseguido el mejor palmares en las otras categorías ya disputadas haciendo gala de un retorcido sentido del honor que sólo los suyos laureaban.
Al-Saif calculó las posibilidades de que el duque pudiera vencer a Okami y pensó que desgraciadamente le sería muy difícil. A pesar de su cercana relación con el duque, sabía que ese duelo no le sería fácil de superar. Así que hizo lo único que podría hacer, se enfrentó al duque con una ferocidad tal vez impropia de este tipo de duelos, dispuesto a terminar con Okami igualmente. Cambió su estilo, olvido la camaradería entre los duelistas en este tipo de eventos y luchó con la única intención de vencer, desatando un estilo mucho menos... delicado de lo que estaban acostumbrados a verle en Caladan. Luchó como el asesino que podía ser en otros momentos y otros lugares, cuando la etiqueta del duelo queda olvidada por la necesidad de supervivencia, cuando el único objetivo es destruir al adversario antes de que pueda siquiera pensar en atacarte.
Como era de esperar, ganó al duque y a Okami. Se hizo con el galardón, aumentando así su palmares y defendiendo una vez más el título de invicto en cada una de las ocasiones en las que había participado. Aún así, se sintió extraño, tal vez algo desprestigiado, pues obedeciendo las ordenes de su gran amigo el duque, había utilizado sus habilidades más letales en una arena de caballeros, un lugar tal vez impropio, tal vez no.
Fue curioso que Al-Said tardara en acomodarse al estilo de lucha local, carente de escudos, y que provocó que en algunos combates estuviera muy cerca de ser vencido. Esto se debía principalmente a que un luchador experimentado, acostumbrado a encontrarse con un escudo de fuerza, retenía la velocidad final del impacto a fin de poder atravesar dicho escudo, puesto que de lo contrario el escudo detendría el ataque. En un duelo sin escudos esto representaba una ligera desventaja, puesto que los luchadores locales no contaban con este retardo e inflingían sus impactos con cierta rapidez. Aún así, Al-Said supo imponerse a sus adversarios y llegar hasta las finales.
Así las cosas, a la semifinal llegaron, Al-Saif, como era habitual; Okami, a pesar de la animosidad de la mayor parte del público; un diestro guerrero de las estepas interiores, Alaster; y tras varios años sin participar, el mismísimo duque. La suerte hizo que Al-Saif y el duque se enfrentaran en la semifinal, quedando a su vez Okami y Alaster enfrentados. Fue entonces cuando uno de los lugartenientes de mayor confianza del duque se acercó a Al-Saif y le comentó casi en un susurro que nadie deseaba que Okami alcanzase el título en la categoría que se desarrollaba, más aún sabiendo que había conseguido el mejor palmares en las otras categorías ya disputadas haciendo gala de un retorcido sentido del honor que sólo los suyos laureaban.
Al-Saif calculó las posibilidades de que el duque pudiera vencer a Okami y pensó que desgraciadamente le sería muy difícil. A pesar de su cercana relación con el duque, sabía que ese duelo no le sería fácil de superar. Así que hizo lo único que podría hacer, se enfrentó al duque con una ferocidad tal vez impropia de este tipo de duelos, dispuesto a terminar con Okami igualmente. Cambió su estilo, olvido la camaradería entre los duelistas en este tipo de eventos y luchó con la única intención de vencer, desatando un estilo mucho menos... delicado de lo que estaban acostumbrados a verle en Caladan. Luchó como el asesino que podía ser en otros momentos y otros lugares, cuando la etiqueta del duelo queda olvidada por la necesidad de supervivencia, cuando el único objetivo es destruir al adversario antes de que pueda siquiera pensar en atacarte.
Como era de esperar, ganó al duque y a Okami. Se hizo con el galardón, aumentando así su palmares y defendiendo una vez más el título de invicto en cada una de las ocasiones en las que había participado. Aún así, se sintió extraño, tal vez algo desprestigiado, pues obedeciendo las ordenes de su gran amigo el duque, había utilizado sus habilidades más letales en una arena de caballeros, un lugar tal vez impropio, tal vez no.
martes, 30 de julio de 2013
La gruta del lago Azul
Poco sabemos de estos niños excepto que les espera un prometedor futuro restaurando el poder de su antigua casa. Y en realidad, poco hay que saber, pues eran niños normales hasta el día en que se adentraron en la gruta del lago Azul. Pero no nos precipitemos y empecemos por el principio, que no es otro que el que presenta a unos niños curiosos que juegan a las princesas y caballeros en las ruinas de un antiguo palacio del imperio de los romanos.
Aunque se trata de un lugar algo alejado del pueblo y está cerca del desolado poblado de los intocables, los apestados; o precisamente por ello, es su lugar predilecto para jugar. Como si se adentrasen en un mundo desconocido y peligroso, corretean por las ruinas, se acercan al poblado de pescadores intentando no ser vistos y huyen ante la presencia de cualquiera de sus andrajosos habitantes. Como niños normales, se divierten.
Sin embargo, pese a sus juegos, estos niños son de noble cuna y su educación los orienta hacia grandes cosas, a ser señores de la tierra y las gentes, auinque esa tierra y esas gentes estén agotadas por las constantes guerras y ya poco quede de su pretérito esplendor. Así pues, en sus juegos de princesas y guerreros no solo imaginan vivire en un castillo, si no que piensan en lo que puede depararles su propio futuro.
Es en una de estas escapadas a jugar cerca del lago en la que descubrieron, tras investigar por los derruidos sótanos del antaño majestuoso palacio, una pequeño pasaje que se adentraba en las profundidades de la tierra y del que surgían sonidos como de agua corriendo, de risas y de brisas de verano. Asi encontraron la gruta del lago Azul.
sábado, 27 de julio de 2013
La casa del lago
Hubo en un
tiempo una fuerte y noble casa cuyas tierras lindaban con un hermoso
lago, un lugar apacible en tiempos de paz, pero convulso en tiempos
de guerra debido a su estratégica posición. Se decía que este
linaje venía de lejos, del antiguo imperio incluso. Siendo sus
miembros conocidos en la región a pesar de no ser de las grandes
casas gobernantes.
Pues bien, a
pesar de su lejano origen, o tal vez precisamente por ello; esta casa
fue perdiendo poder al ir dividiendo sus no demasiado extensas
tierras entre sus miembros, lo que provocó que la grandeza sólo
fuera un evocado recuerdo del pasado. Las mezquinas disputas entre
parientes hicieron el resto, dejando a las tierras faltas de un gran
señor que las gobernase. Una triste historia en verdad.
Sin embargo,
un extraño acontecimiento pudo bien ser el origen de que esta noble
casa recuperara su antiguo esplendor. Un acontecimiento del que unos
simples niños son los protagonistas. Dos niños traviesos, curiosos
de entre 8 y 13 años. Y para más señas, primos él y ella, ambos
de esta gran casa y con ambos con una ambición acorde a su origen a
pesar de su corta edad.
De momento
no contaré más, tan sólo decir que esta niña será quien busque
dar un heredero a esta casa que rivalice en poder con los más
grandes señores, y que este niño curioso buscará un poder para sí
que pocos hombres dominan, un gran poder velado para la mayoría,
pero que también ayudará a forjar el destino de esta noble casa.
martes, 23 de julio de 2013
Los duelos de Caladan
A pesar de tratarse de una serie de duelos con armas negras entre luchadores no profesionales, Al-Saif acudía siempre que le era posible a los famosos duelos de Caladan. Años atrás había logrado fama y prestigio luchando en estos duelos. Sin embargo, ahora, endurecido en combates mucho más peligrosos, se le antojaban un divertimento más que un verdadero desafío. Aún así, principalmente debido a la estrecha relación con los señores de Caladan, solía acudir y participar en algunas de sus categorías, para disfrute de quienes lo veían combatir y desgracia de quienes debían enfrentarse a su esgrima.
Muchas veces se había dicho a sí mismo que no volvería a competir en estos duelos, precisamente por considerar que sus saberes lo situaban en una posición un tanto comprometida. Esto se debía a que, como es sabido, poco honroso es el enfrentamiento entre el maestro de un arte y practicantes noveles de la misma. No obstante, incitado por el señor de Caladan en persona, siempre acababa por lidiar en una de las varias categorías de estos duelos, haciéndose con el máximo galardón todas las ocasiones sin excepción. Al fin y al cabo, el buen ambiente solía ser suficiente para que esta circustancia no afectase al evento y que animase a los lugareños a mejorar año a año dispuestos a enfrentarse al imbatible Al-Saif.
Así pues, un año más acudió a Caladan dispuesto a disfrutar del ambiente festivo, visitar a sus señores y confraternizar con los luchadores que se acercaban de las más remotas regiones con motivo del evento.
lunes, 22 de julio de 2013
Caminar de nuevo entre las arenas del tiempo
Buf... ha pasado más de un año desde la última vez. Un año electrizante en cuanto a lo laboral, pero que se ha mantenido muerto en cuanto a lo creativo... habrá que retomar esta costumbre, aunque sea a golpe de voluntad y no de musas.
Aprovechando que hemos vuelto a pisar las arenas del sahel, volvamos también a sus hermanas del éter.
Así pués, resucitamos estas arenas resecas por el sol de la eternidad.
Aprovechando que hemos vuelto a pisar las arenas del sahel, volvamos también a sus hermanas del éter.
Así pués, resucitamos estas arenas resecas por el sol de la eternidad.
miércoles, 30 de mayo de 2012
Gremio de Sombras
Es una noche oscura,
la guardia realiza su ronda con normalidad y son pocos los ciudadanos
de Alion que se aventuran fuera de sus hogares después del toque de
queda, pues se exponen a ser detenidos o algo peor por romper la paz
de Axis. Sin embargo una oscura figura recorre las calles hasta
llegar a un imponente caserón en el que entra tras dar el santo y
seña. Guiado por un criado se reúne con un hombre mayor que vigila
la ciudad desde la ventana de una habitación casi en penumbra.
Sobran las presentaciones, el hombre mayor habla sin siquiera darse
la vuelta ante los silenciosos pasos de su invitado.
-El cachorro no debe
morir, lo que una vez fue preservado, ha de sobrevivir.-
-Así sea. Todos
nuestros agentes defenderán su vida durante el conflicto. ¿Y el
otro?-
-De momento no es
conveniente actuar, habrá que esperar a una oportunidad adecuada.-
-Pero, mi señor, tal
vez pudiéramos acelerar los planes...-
-No, no ha llegado su
momento, aunque su sentencia sea firme, aún no. Aún es útil.-
-Si, mi señor, como
ordenéis.-
En el reino de Alion no
todo el mundo descansa plácidamente bajo la incontestable paz de
Axis. Hay figuras en la noche que, desafiando la ortodoxia del culto
y a pesar del riesgo de expulsión del reino, se reunen en oscuros
lugares donde se entrenan en secretas artes. Acaso se sienten inmunes
a los designios de Axis, libres de las cadenas que atan al más común
de los ciudadanos de Alion, pues no pertenecen al vulgo, son los
miembros del elitista y secreto Gremio de Sombras.
Poco se sabe de el objeto
de esta extraña hermandad, hay quien creen que buscan acabar con la
opresión ejercida por los poderosos, lo que les llevaría a
enfrentarse al culto de Axis; otros creen que su único objetivo es
atesorar el máximo poder en sus manos sin importarles el oscuro
camino a seguir; para algunos tan sólo son un depravado grupo de
aristócratas que han hecho del asesinato un cruel deporte en el que
competir para hacer frente al hastío de una vida regalada.
Sea como fuere, se sabe
que esta exclusiva hermandad ha ejercido la influencia necesaria para
decidir sobre el destino de algunos hombres del reino, ya fuera
preservando su vida, pues parece ser que la vida de algunos hombres
es preciosa para sus oscuros intereses; ya acelerando su encuentro
con los dioses, arte éste en el que son expertos consumados.
Es también conocido que
hay quien ha intentado comprar los servicios del Gremio para sus
propios fines, ya fueran para medrar en política o para dar caza a
algún enemigo. Pero esta es una acción no exenta de peligro, pues
si bien ha habido encargos aceptados y cumplidos con extrema
pulcritud, en otras ocasiones el infeliz que lo ha intentado ha
aparecido colgado de uno de los puentes de la ciudad con los
bolsillos repletos del oro que pretendía ofrecer para comprar al
Gremio. Así de extraña es la naturaleza del Gremio de Sombras, una
verdadera daga de doble filo para quien osa acercarse a ellos.
lunes, 2 de enero de 2012
Volveré
Volveré a escribir, volveré a volcar mis pensamientos en este blog... cuando dejen de exprimirme mis ideas, cuando no esté forzado a escribir... espero que sea pronto.
Para los que han comenzado ahora el año, feliz 2012!!
lunes, 26 de septiembre de 2011
"Ideas, ideas, que tan solo en la mente atrapadas quedan,
ideas que no llegan a plasmarse en este folio digital,
hay tanto por escribir y tal ausencia de voluntad,
que no se si habrá momento en que las llegue a ejecutar."
Así me encuentro en estos momentos, sin ganas de escribir, pero hay una pequeña voz que me llama y pide que no abandone este espacio, ni la costumbre de escribir, aunque sea un poco, para que no se muera el espacio por ausencia de creador.
No voy a extenderme mucho, pero quisiera dar noticia, aunque sea en este espacio tan indefinido, de que tras mucho tiempo vuelvo a hacer mía esa expresión de que el tiempo pone a cada cual en su lugar. Mas no se piense que por ansia vengativa o de justicia cruel, todo lo contrario, una brisa del pasado regresó para resarcir su repentina huída largo tiempo atrás. Así ha quedado cerrado un capítulo inacabado que a pesar del tiempo, quisiera la memoria que no fuera olvidado.
Desconozco el motivo de tan cantarín discurso, especialmente dado el lugar donde me encuentro retenido, pero quién sabe lo que nos depara el futuro, que siempre llega, aunque nunca sabemos cuando.
AS
domingo, 31 de julio de 2011
Un verano en el verano
Hace ya demasiado que no escribo, la verdad es que me están exprimiendo las ganas de escribir en mis estudios de euskera, y ni ganas de acercarme por aquí me quedan. Espero que cuando logre el Eusko-label pueda recuperar la costumbre de pasarme por aquí y dejar mis comentarios.
De momento disfruto del descanso estival respecto al euskera, en las tierras de verano, un caluroso Madrid donde el cielo es azul todos los días y se desconocen las nubes. Un lugar verdaderamente agradable viniendo de las tierras del frío invierno. Aunque, a decir verdad, poco descanso encuentro en un intensísimo curso de esgrima que, si bien me alegra estar haciendo, me está matando por agotamiento.
Eso sí, no hay como moverse y ver mundo para sentirse vivo, es más, creo que el horizonte de mi mundo va a expandirse convenientemente gracias a esta experiencia.
Me alegro de estar vivo, si sobrevivo a esto, claro. :)
domingo, 29 de mayo de 2011
Estadística del absurdo
Hace ya mucho tiempo que fui torturado con tener que estudiar estadística descriptiva y probabilidad, gracias a Dios aquello sólo duró cuatro años... Ya en aquella época dudaba de la veracidad de aquellos postulados y fórmulas. Como aficionado a juegos en los que se utilizan pruebas de azar, también en ese ámbito note que la estadística era una ciencia abstracta y la "suerte" una realidad que hacía lo que le daba la gana sin hacer caso alguno a los que las fórmulas dictasen.
Así que pensé: "Da igual que probabilidad tenga un suceso dado, la moneda puede caer 10 veces seguidas de cara"
De esa observación deduje una norma de probabilidad reducida o ampliada al absurdo, esto es: "Un suceso dado puede pasar o puede no pasar". Lo que nos deja las cosas entre dos opciones, osea un 50% de cada cosa. Y que las cosas si suceden, es porque tenían gran probabilidad de suceder, fueran cuales fueran los cálculos. Todo esto puede parecer una total tontería, pero bien visto, en nuestra vida a veces las cosas pasan sin que estadísticamente tengan ningún sentido, así que ¿por qué darle mayor sentido a la estadística?
Todo este razonamiento absurdo podría no haber trascendido de no ser por la lectura de un libro sobre filosofía que ponía en duda, al igual que yo,los conceptos de la estadística y la probabilidad. Y es que en ese libro un sesudo filósofo postulaba que las cosas puede o bien ocurrir o bien no ocurrir, sin importar sus probabilidades. Se trata sin duda del mismo pensamiento, o de la misma tontería, según se mire; pero que bien se queda uno cuando lee sobre algo que ya tenía en su propia mente.
Dios o los pimientos verdes
Es bien sabido que vivimos en un mundo donde la razón actúa como eje de nuestro pensamiento, y cómo ser de otra manera en un mundo donde la ciencia lo empapa todo. Es por ese motivo que aquellos que tienen fuertes creencias espirituales o metafísicas parecen querer casar ese racionalismo con algo como el sentimiento religioso. Supongo que es la manera de obtener la aprobación del pensamiento racional ante sentimientos que se escapan del ámbito de la razón por su propia naturaleza.
Pero hay un punto especialmente molesto donde también se realiza esta labor de otorgar una envoltura racional al ámbito religioso, se trata de el proselitismo religioso. En mundo donde se nos acostumbra a aceptar cualquier concepto científico cual dogma de nuestra civilización, aunque al más común de los mortales pueda parecerle cosa de magia, ¿cómo no aprovechar ese discurso para introducir la idea de Dios a través de argumentos racionales? Racionales digo, aunque lo sean únicamente en apariencia, así se utilizan argumentos que apelan a la lógica, a la ciencia o hasta al más burdo chantaje emocional.
Y digo yo, ¿es que existe algún argumento de peso que me haga creer en Dios o seguir los dogmas de una religión? A mi entender no, y es imposible que exista tal cosa. Es aquí donde introduzco los pimientos verdes. El gusto por comer pimientos verdes es personal, hay a quien le gustan y a quien no, y punto. ¿Cabría la posibilidad de encontrar un argumento que explicase mi gusto por comer pimientos verdes y a la vez convenciese a alguien de que han de gustarle? Lo dudo, es algo que no se puede ni explicar, ni transmitir. Lo único que puedo decir es que a mi me gustan los pimientos verdes y que te recomiendo probarlos.
Se que comparar a Dios con un gusto culinario puede parecer ridículo, pero a mi entender es igual de ridículo el intentar convencer a alguien de que crea en Dios como de que le gusten los pimientos verdes.
domingo, 1 de mayo de 2011
El arte de la esgrima
Aunque ya he hablado de esto, de lo que supone la práctica del deporte, quisiera matizar algo más la idea que tengo al respecto. Y aquí sí quiero dejar claro que me refiero a la práctica de esgrima, no de cualquier otro deporte; aunque tal vez mis reflexiones pudieran adoptarse también para otras disciplinas. Pretendo hacer notar la diferencia entre la competición deportiva y la práctica como aprendizaje de un arte.
Con el objetivo de conseguir una buena marca, si no la mejor, en una competición, se realiza un gran esfuerzo de entrenamiento y concentración. En el caso de lograr el objetivo, se disfruta de un momento de gloria. No obstante, en mi opinión personal este efímero momento de gloria requiere de un esfuerzo y sufrimiento, tanto propio como de los contrincantes, que no compensa en absoluto. Es claramente una cuestión de prioridades, pero en mi cálculo inversión/beneficio no obtengo un resultado que me agrade. Es por ello que no me convence la competición.
Es más, si nos adentramos un poco más en su aspecto filosófico, ese momento glorioso requiere necesariamente de frustrar y derrotar a un adversario que juega bajo las mismas reglas y busca la misma meta. Voy a depender constantemente de causar la derrota del contrincante. Esta situación es insostenible, pues nadie puede vencer siempre, por lo que puede acarrear una frustración que termine por apartarnos de la competición. Caso este de algunos maestros que no compiten, pues es la única manera de esquivar la derrota.
Para continuar con el discurso definiré otra visión que considero puede tener la práctica de la esgrima, esto es: el arte de la esgrima. Apreciar la esgrima como un arte donde se consigue disfrutar del desarrollo de la frase de armas, del enfrentamiento de dos destrezas que buscan crear una estocada bella.
Este arte es igualmente efímero, pero busca agradar a los dos contendientes. En verdad yo disfruto de una estocada bien ejecutada, ya sea propia o ajena. En este juego que es el duelo simulado se aprende y disfruta de la belleza del combate, sin importar quien vence. Si somos los que perdemos, tendremos la oportunidad de aprender de nuestros errores o de las destrezas del adversario.
No quiero decir que en este tipo de arte no se busque la victoria, pero se discrimina el tipo de victoria que se consigue, puesto que demostrar la destreza de una bella estocada es más complejo que simplemente alcanzar al adversario con la punta de nuestra espada.
Por otro lado, todo el esfuerzo invertido en mejorar nuestra destreza será un bien que perdura, que no desaparece con el fin del combate; puesto que disfrutar de una estocada es un gozo que se puede disfrutar siempre, pues sobrepasa los límites de la capacidad física, es algo que implica un conocimiento del acero, algo que sólo puede aumentar con el paso del tiempo.
sábado, 30 de abril de 2011
Líneas rectas
Esto es un estracto de uno de los libros que he leido esta Semana Santa. Es una idea que yo mismo comparto desde hace tiempo y que transcribo aquí porque me ha gustado el modo de expresarlo. Un par de personajes conversan en un viaje a un espacio natural protegido al que acuden como turistas:
"-Qué alivio, estar lejos de líneas rectas-dijo un hombre delgado.
-¿En qué sentido?-preguntó Hari, fingiendo interés.
-Bien, las líneasrectas no existen en la naturaleza. Es preciso que los humanos las pongan allí.-Suspiró-.¿Me encanta estar libre de las líneas rectas!
Hari pensó en las agujas de pino, los estratos de roca metamórfica, el borde interior de una medialuna, los sedosos mechones de una telaraña, la línea de una rompiente, los diseños de los cristales, las blancas vetas de cuarzo sobre losas de granito, el horizonte de un lago en calma, las patas de las aves, las espinas del cacto, la embestida en flecha de un ráptor, los troncos de los árboles jóvenes, los jirones de nubes arrastradas por el viento, las fisuras en el hielo, los dos lados de la V de las aves migratorias, los carambanos."
Extraido de "El temor de la Fundación" de Gregory Benford.
Y es que, en la idea bucólica de la naturaleza que tiene el urbanita no hay espacio para la línea recta.
viernes, 8 de abril de 2011
Competir o no competir, he ahí la cuestión
deporte.
(De deportar).
1. m. Actividad física, ejercida como juego o competición, cuya práctica supone entrenamiento y sujeción a normas.
Una vez más recurro a la RAE para iniciar una entrada, esta vez queriendo reflexionar sobre lo que se considera el deporte. Y una vez más, me encuentro con que la definición que se muestra se corresponde fielmente con lo que yo pienso. Desgraciadamente, no todo el mundo conoce la RAE o, por lo menos, no es de mi misma opinión.
Me explicaré, desde hace ya unos años practico un deporte con asiduidad, de hecho soy instructor del mismo, por lo que este deporte está muy presente en mi vida. Disfruto de la práctica del deporte y, en mayor medida, de su enseñanza; pero la competición, otro aspecto relacionado con el deporte, carece de todo atractivo para mí.
Supongo que, siguiendo la definición de la RAE, la práctica que realizo se enmarca más en el "juego" o directamente más relacionada con la segunda acepción: recreación, pasatiempo, placer, diversión o ejercicio físico.
Pues bien, este tipo de práctica no parece ser comprendida por un importante número de deportistas. Ya hace años leí que "aquel que practica un deporte sin aspirar a la competición, está perdiendo el tiempo", y hace poco me he encontrado con varias opiniones en esa dirección. En principio podrían ser simplemente opiniones divergentes frente al deporte, pero me he dado cuenta de que hay deportistas que son incapaces de entender siquiera la práctica sin la intención última de vencer en un enfrentamiento, sin competición.
No quiero decir con esto que cuando yo practico no busque ganar, pues creo que es natural querer ganar cuando se participa en cualquier clase de juego o deporte; pero que el fin último de la práctica sea la victoria y nada más que la victoria, me parece que es perder una dimensión lúdica muy importante.
He visto a muchos deportistas sufrir ante una derrota, frustrarse por no haber conseguido el resultado deseado, perder los papeles ante un encuentro desafortunado e incluso forzar el reglamento para acercarse lo más posible a la victoria. Nada de esto me fue agradable de ver y tampoco me pareció que ellos disfrutasen del momento. Es más, he visto que la competición ha sacado lo peor de muchas personas en su ciego afán por ganar. Ejemplos de hasta donde se esta dispuesto a llegar por la victoria los tenemos en los escándalos de dopaje que suelen salpicar al deporte de élite.
Este ansia por la victoria, lejos de estar basada en la autosuperación, lo que acarrea es un sentimiento competitivo que hace pensar en cualquier otro participante como en un enemigo personal y que puede acarrear una importante frustración de no obtenerse resultados.
Sin embargo, pienso que otra manera de ver el deporte es posible, una manera que nos haga disfrutar del tiempo libre que invertimos en su práctica y que no nos lleve a tener otra "obligación" o "trabajo" en nuestro momento de ocio. Que nos permita alegrarnos con el esfuerzo invertido en una actividad cuya práctica es el fin en sí mismo. Practicar por el hecho de la práctica, no por conseguir un título o medalla. Con la única presión que cada uno quiera invertir en ello, sea esta poca o mucha.
Yo quiero poder enfrentarme con alguien y disfrutar de nuestra competencia, gane o pierda, sin mayores presiones, no las necesito para disfrutar más. Para mi es muy agradable ver como un contrincante ha lidiado con habilidad y respeto, competir en un ambiente amistoso, no de enemigos a muerte, sin "malos rollos". Y después poder tomarme una caña en el bar de enfrente comentando la "jugada". Eso es para mi el deporte.
viernes, 25 de marzo de 2011
El viejo tema religioso
Ya hace unos meses que realicé un análisis de los que se puede entender por religiones. Ahora lo reviso y me doy cuenta de que su aproximación a la religión me parece adecuada, pero no del todo completa. Me explicaré, creo que obvié la idea misma de un ente o deidad supremo. Parece increíble el olvidarse de algo así, pero así de esquivos son los dioses, tanto que a uno se le escapan del contenedor de las ideas.
Pues bien, en otra ocasión también hablé de los "memes" o unidades funcionales de las ideas. Según esta curiosa teoría sobre las ideas, sólo perduran en el tiempo aquellas que son útiles para el individuo que las porta y tienen capacidad de transmisión. En referencia al tema que intento desarrollar, el "meme" Dios ha de tener sus ventajas, o de lo contrario no sería una idea tan resueltamente superviviente en la humanidad.
A mi entender, la mayor ventaja que aporta al individuo es la de actuar como causante o responsable de una miríada de sucesos de nuestra vida. Esta idea hace que nos podamos despreocupar enormemente de toda la aleatoriedad a la que estamos expuestos.
Si ser pesimista es un "meme" que nos lleva a sufrir casi constantemente, la idea de Dios nos permite ponernos en "sus manos" para despreocuparnos de acontecimientos sobre los que no tenemos control. Es crear una herramienta mental que explica el universo, a la que hacemos responsable de todo lo que acontece, la causa causans de todo lo bueno o lo malo. Y esto significa que podemos respirar tranquilos, Él está ahí para que sigan girando las esferas, Él sabe todo lo que pasa y porque.
Así que no hay que dudar de su poder, es tremendamente beneficioso para el individuo con esta idea, de lo contrario, no sobreviviría.
Se puede argumentar que otro tipo de ideas son igualmente útiles para ese objetivo, el evitar que nos explote la cabeza de preocupación, pero tal vez no sean tan atractivas o carezcan de las vías de transmisión con las que cuenta este poderoso "meme".
Así las cosas, bien pudiera ser que en el dilema del tipo huevo y gallina sobre si qué era antes, Dios o la religión; tal vez la idea de Dios pueda venir antes de la religión y luego vestirse con los colores y formas descritos por una religión dada... históricamente seguro que ha sido así.
Para saber más sobre los "memes":
http://es.wikipedia.org/wiki/Meme
jueves, 24 de marzo de 2011
Indefensión
Hoy he sentido indefensión ante un par de esas empresas de las que todos dependemos. En este caso ha sido luz-gas, pero podría haber sido cualquier otra: luz, gas, teléfono, banca...
Porque otras cosas no son imprescindibles, yo no estoy obligado a comprar un determinado tipo de ropa o un televisor, pero las ya mencionadas, a ver quien es el listo que se libra de ellas.
Sea como fuere, se me ocurre, ¿no puede hacer algo la administración para defender los intereses de los ciudadanos? Pues esto se me ha ocurrido, y lo he remitido al Buzón ciudadano del Ayuntamiento. ¿Servirá para algo? Ah... misterio, misterioso...
Aquí esta la transcripción del mensaje:
A lo largo de mi vida me he visto en una situación de indefensión siempre que he tenido que negociar, reclamar o consultar cualquier cosa con una compañía de luz, gas, teléfono, etc. A pesar de informarte, siempre parece que a uno lo están engañando. ¿No hemos tenido todos esta sensación alguna vez?
El problema suele ser que las COMPAÑÍAS son mucho más grandes que los clientes, y que nuestro tiempo no está reservado para realizar tediosos papeleos que no alcanzamos a comprender, ni para esperar a que nos hagan caso, eso si nos hacen caso...
Por otro lado, cumpliendo con la legalidad, nos informarán en un correcto lenguaje jurídico. Lenguaje que siempre va a ser obtuso, y no nos deja claro si estamos consiguiendo una buena oferta o vendiendo nuestra alma a una de estas grandes compañías.
Así las cosas, ¿no podría la administración crear un punto de información/revisión de nuestros contratos?
Un personal con conocimientos jurídicos básicos y que se informe puntualmente de las ofertas del mercado podría ser de gran ayuda. Al fin y al cabo, todos los ciudadanos queremos lo mismo: conseguir un contrato que nos permita ahorrar lo máximo posible.
La situación actual, con mercados liberalizados, se me antoja más parecida a un bazar o mercadillo que a otra cosa; solo que en este caso me veo obligado a comprar la mercancía de unos puestos que se me antojan demasiado parecidos entre sí y cuyo idioma no entiendo.
Y eso me hace sentir INDEFENSIÓN.
domingo, 20 de marzo de 2011
Vida Experiencia Sabiduría Felicidad
vida
(Del lat. vita).
1. f. Fuerza o actividad interna sustancial, mediante la que obra el ser que la posee.
2. f. Estado de actividad de los seres orgánicos.
3. f. Unión del alma y del cuerpo.
4. f. Espacio de tiempo que transcurre desde el nacimiento de un animal o un vegetal hasta su muerte.
5. f. Duración de las cosas.
6. f. Modo de vivir en lo tocante a la fortuna o desgracia de una persona.
7. f. Conducta o método de vivir con relación a las acciones de los seres racionales.
8. f. Ser humano.
experiencia.
(Del lat. experientĭa).
1. f. Hecho de haber sentido, conocido o presenciado alguien algo.
2. f. Práctica prolongada que proporciona conocimiento o habilidad para hacer algo.
3. f. Conocimiento de la vida adquirido por las circunstancias o situaciones vividas.
4. f. Circunstancia o acontecimiento vivido por una persona.
5. f. Experimento.
(Del lat. experientĭa).
1. f. Hecho de haber sentido, conocido o presenciado alguien algo.
2. f. Práctica prolongada que proporciona conocimiento o habilidad para hacer algo.
3. f. Conocimiento de la vida adquirido por las circunstancias o situaciones vividas.
4. f. Circunstancia o acontecimiento vivido por una persona.
5. f. Experimento.
felicidad.
(Del lat. felicĭtas, -ātis).
1. f. Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien.
2. f. Satisfacción, gusto, contento. Las felicidades del mundo
3. f. Suerte feliz. Viajar con felicidad
(Del lat. felicĭtas, -ātis).
1. f. Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien.
2. f. Satisfacción, gusto, contento. Las felicidades del mundo
3. f. Suerte feliz. Viajar con felicidad
sabiduría.
1. f. Grado más alto del conocimiento.
2. f. Conducta prudente en la vida o en los negocios.
3. f. Conocimiento profundo en ciencias, letras o artes.
4. f. Noticia (conocimiento).
Estas son cuatro palabras que significan mucho para mi, es por ello que decidí buscarlas en la RAE. Es una gran verdad que sin palabras no hay pensamiento, y que si no podemos definir el difuso mundo de las ideas, no seremos capaces de comprender lo que nos rodea o a nosotros mismos. Es sorprendente cómo la mayor parte de las discusiones profundas tienen su origen en una diferencia del significado que se le da a un termino y otro. Ante una discusión, lo mejor es dejar claro en un primer momento a que hacen referencia cada uno de los términos sobre los que discutimos; muchas veces esto es suficiente para impedir que se produzca tal enfrentamiento dialéctico.
Pero retomando el hilo inicial, estas palabras llevan en su conjunto lo que para mi es el SIGNIFICADO DE LA VIDA.
He de reconocer que escribir sobre algo tan inefable, o transcendental no ha por menos que causarme un gran respeto, o miedo, o esa sensación de ser un niño entrando en uno de los cuartos de la casa que sólo esta destinado a los mayores. Sin embargo, creo que necesito escribir sobre esto, aunque sea para dar forma a los difusos pensamientos que serpentean desde años en mi mente.
Pues bien, tal y como reza el título de esta entrada, a través de vivir y experimentar creo firmemente que puede alcanzarse la sabiduría, lo cual puede llevarnos a vivir en felicidad. Este pensamiento indudablemente sencillo a pesar de su trascendencia, forma el prisma a través del cual puedo componer el resto de ideas que pueblan mi ideario. Así de sencillo y así de complejo.
Supongo que podría profundizar aún más sobre ello, pero no es mi objetivo. Lo que me ha llevado a pensar sobre ello, ha sido un hecho desagradable que me ha inducido a reflexionar sobre la vida y el tiempo. Para mi desgracia, he podido observar de cerca a personas experimentadas, supongo por su avanzada edad; vivas, bueno, biológicamente no cabe duda de su vitalidad; y que, no obstante, no parecían ni felices, ni sabias.
Esto me pareció desconcertante, desagradable y triste.
Tal vez haya equivocado mis ideas, tal vez no sea así, o quizás tan sólo se trate de una potencialidad de nuestro ser que no tiene porque darse... quien sabe.
De momento sólo queda una pregunta que torture mis pensamientos, ¿qué es lo que impide encontrar una gota de felicidad o siquiera un atisbo de sabiduría a lo largo de lustros de existencia?
1. f. Grado más alto del conocimiento.
2. f. Conducta prudente en la vida o en los negocios.
3. f. Conocimiento profundo en ciencias, letras o artes.
4. f. Noticia (conocimiento).
Estas son cuatro palabras que significan mucho para mi, es por ello que decidí buscarlas en la RAE. Es una gran verdad que sin palabras no hay pensamiento, y que si no podemos definir el difuso mundo de las ideas, no seremos capaces de comprender lo que nos rodea o a nosotros mismos. Es sorprendente cómo la mayor parte de las discusiones profundas tienen su origen en una diferencia del significado que se le da a un termino y otro. Ante una discusión, lo mejor es dejar claro en un primer momento a que hacen referencia cada uno de los términos sobre los que discutimos; muchas veces esto es suficiente para impedir que se produzca tal enfrentamiento dialéctico.
Pero retomando el hilo inicial, estas palabras llevan en su conjunto lo que para mi es el SIGNIFICADO DE LA VIDA.
He de reconocer que escribir sobre algo tan inefable, o transcendental no ha por menos que causarme un gran respeto, o miedo, o esa sensación de ser un niño entrando en uno de los cuartos de la casa que sólo esta destinado a los mayores. Sin embargo, creo que necesito escribir sobre esto, aunque sea para dar forma a los difusos pensamientos que serpentean desde años en mi mente.
Pues bien, tal y como reza el título de esta entrada, a través de vivir y experimentar creo firmemente que puede alcanzarse la sabiduría, lo cual puede llevarnos a vivir en felicidad. Este pensamiento indudablemente sencillo a pesar de su trascendencia, forma el prisma a través del cual puedo componer el resto de ideas que pueblan mi ideario. Así de sencillo y así de complejo.
Supongo que podría profundizar aún más sobre ello, pero no es mi objetivo. Lo que me ha llevado a pensar sobre ello, ha sido un hecho desagradable que me ha inducido a reflexionar sobre la vida y el tiempo. Para mi desgracia, he podido observar de cerca a personas experimentadas, supongo por su avanzada edad; vivas, bueno, biológicamente no cabe duda de su vitalidad; y que, no obstante, no parecían ni felices, ni sabias.
Esto me pareció desconcertante, desagradable y triste.
Tal vez haya equivocado mis ideas, tal vez no sea así, o quizás tan sólo se trate de una potencialidad de nuestro ser que no tiene porque darse... quien sabe.
De momento sólo queda una pregunta que torture mis pensamientos, ¿qué es lo que impide encontrar una gota de felicidad o siquiera un atisbo de sabiduría a lo largo de lustros de existencia?
viernes, 25 de febrero de 2011
"Tsuba": guarda que protege la mano que empuña

Con las rapidas notas que había podido tomar de las piezas expuestas, Piero comenzó a analizar las pistas que podrían sacar a relucir aquella espada que buscaba. Había bastantes que por sus características y época de fabricación podrían ser candidatas a esconder un poder oculto desde tiempo atrás, pero sólo una fue creada con la doble misión de servir como arma y contenedor de un Nephilim, uno de aquellos seres arcanos tan peligrosos.
Lamentablemente, en el Metropolitan nunca le permitirían realizar las pruebas que lo sacarían de dudas, esgrimir cada una de las piezas. Su capacidad para sentir el acero, algo que aprendió tras años de práctica marcial, le permitiría diferenciar el arma aún con los ojos cerrados, así de especial era aquella que buscaba. Por si fuera poco, si sus cálculos no eran erroneos, no gozaba de excesivo tiempo para preparativos antes de que la conjunción fuera la adecuada. Gracias al Sino contaba con Emily. Ella sería capaz de alcanzar la pieza que deseaba y examinarla en profundidad. Gracias a su don, lo que la convertía en una iniciada, lo que la convertía en los labios de un oraculo de Selene.
Piero recordaba bien el día en que se conocieron. Como si la voluntad de un simple mortal fuera más fuerte que el destino, había partido de su casa para recorrer los quinientos kilómetros que lo separaban del lugar de investigación con la certera intención de encontrar a una amante en su viaje. Nada más verla se sintió atraido por ella, aunque no llegó a vislumbrar ni de cerca lo que escondían aquellos ojos bonitos. Ella era un enlace, nada más, por lo que no se implicó demasiado en la investigación y se mantuvo en un discreto segundo plano todo el tiempo. El equipo de Piero se había desplazado con una considerable potencia de combate, algo que al final resulto innecesario, llegando a frustrar a algunos de los miembros más impetuosos del equipo. Sin embargo fue precisamente la tranquilidad de no encontrarse bajo ningún tipo de amenaza lo que permitió que Piero y Emily se conocieran, y que pasasen su primera noche juntos.
Lo que marco la diferencia entre un encuentro de una sola noche y algo más, fue algo que ambos hicieron, o no hicieron, en el caso de Piere. Para Emily fue el tierno abrazo en el que se fundieron, como si fuesen de una misma carne, con sólo eso basto para que sus sentimientos hacia Piere despertasen. Así de sencillo. Unicamente abrazados en la incomoda litera del piso franco, ajenos a un mundo que podía despertar los mayores terrores sobrenaturales que las pesadillas de los hombres pudieran imaginar, durmieron hasta bien despertado el día. Para él, sin embargo, fue un gesto casi imperceptible, pero de mucha transcendencia el que le llevo a sentir algo más por aquella mujer. Las amplias capacidades cognitivas de Emily la guiaron hasta el punto exacto donde un ser de alma torturada había herido a Piero por última vez. Una herida desgarradora que trascendía de lo mundano y que aún sangraba más allá de las capas de piel de Piero. Una herida que sanó con un suave beso, el primero que le ofreció, el más significativo de todos lo que más tarde compartirían.
Una vez más, Piero recordaba aquel tiempo con cariño, y tal vez algo de pesar. Pues a pesar de lo intenso de su relación, nunca se permitió que las circunstancias de ambos fuesen ignoradas. Él, un Siervo de Neit; ella una Vidente de Selene. Dos mundos demasiado diferentes para permitir una unión así. Y sin embargo, muchas veces se preguntaba si en realidad era tal la dificultad a la que se hubieran enfrentado. Al fin y al cabo, ambos eran voluntades fuertes capaces de dominar las más arcanas disciplinas.
Especialmente dañina para Piero era la sensación de que unicamente hubiera sido su miedo lo que impidió tal unión. En realidad, cuando lo reflexionaba, era consciente de que todos aquellos dones de Selene lo aterrorizaban. Nunca quiso aprender nada sobre la transmigración, nunca quiso pensar en abandonar su envoltorio carnal y hasta era incapaz de retener el escalofrío que sentía cada vez que Emily le contaba que habían dormido juntos, a pesar de encontrarse cada uno en una punta del estado. Tal vez fuera ese miedo lo que lo apartó de ella. El miedo a esa otra faceta de lo desconocido, la parte más metafísica, aquella que escapaba del mundo físico que tanto dominaba a golpe de acero.
De cualquier modo, poco importaba todo eso entonces, sus vidas habían seguido caminos diferentes y ella había unido su vida a la de otro; algo que Piero no estaba dispuesto a olvidar, a pesar de que ese otro fuera alguien como Charly.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)













